3.12.12


Pasos a seguir de forma obligatoria, si es que

deseamos hacer una verdadera crítica constructiva




1) Antes de permitirme ver algun defecto en la otra persona, primeramente hacer un profundo e intensivo análisis de mí mismo, intentando reco
nocer y ubicar todos mis propios errores e impurezas. Y no sólo esto, sino pedir a mis bienquerientes cercanos que ellos mismos también me marquen aquellas cosas que consideran que debo cambiar y mejorar, y aceptar todas estas sugerencias con plena sumisión y entusiasmo, sin dejar que mi ego falso se sienta atacado, sino más bien logrando percibir la muestra de afecto que existe en este tipo de intercambios.

2) Luego de haber pasado esta etapa, puedo dirigirme a la otra persona pero sin aún permitirme ver defecto alguno: primeramente debo apreciar todas las virtudes y buenas cualidades que se encuentren presentes en tal persona, y para ello muy probablemente tenga que hacer un titánico esfuerzo, orando por tener la humildad suficiente que me permita ver lo bueno en el otro por encima de cualquier otra consideración superficial, sin que en mí surjan fantasmas como la envidia, la competencia, el desánimo de ver que el otro quizás posee alguna cualidad que yo no tengo, y demás aspectos de uno mismo que suelen entrometerse en el camino a la hora de intentar apreciar lo bueno en los demás.

3) Si he logrado pasar estas dos primeras etapas exitosamente (y el veredicto final sobre si fui no exitoso o no, no debería ni siquiera dármelo yo mismo -pues existe toda una probabilidad de caer en la falta de objetividad al considerar mi propio caso-, sino que el mismo debería ser establecido en base a la opinión de mis guardianes y guías), y si aún considero que hay algo en la otra persona que debería mencionarle para ayudarlo a mejorar su propia existencia, puedo acercarme a dicha persona, la cual se convertirá en el objeto de mi crítica constructiva, y mencionarle muy amable y humildemente aquello que yo considero que debería ser modificado para el bien de todos. 
Y un punto fundamental a tener en cuenta para no arruinar a último momento este proceso: yo no debería tener la audacia de emitir crítica alguna sin antes estar yo mismo dispuesto a acompañar a la persona que recibirá mis palabras, de contenerlo y estar dispuesto a dedicar buena parte de mi tiempo y energía para ayudarle a superar aquello que yo le señale como “defecto”. Si en mí no existe tal predisposición al sacrificio, entonces será mejor mantener mi boca cerrada y no cometer el craso error de ver defectos en los demás, pues el error será sólo mío, sino he atravesado todas las etapas señaladas aquí exitosamente.

Y para aquel que ha logrado pasar todas estas etapas a la perfección, tal persona será capaz de realizar una verdadera crítica constructiva. Y tales personas son absolutamente necesaria en este mundo y en nuestras vidas, más y más de ellas. Por lo tanto debemos sentir una urgente inspiración en poder desarrollar todas las aptitudes necesarias para ser capaces de generar una verdadera crítica constructiva, la cual hará sentir a la persona “criticada” un profundo afecto y preocupación de nuestra parte, y semejante crítica sólo será percibida como un intercambio afectuoso que nos permitirá profundizar en nuestra relación con los demás, ayudarnos mutuamente a cambiar todo aquello que es necesario pulir para mantenernos siempre vivos en la senda del eterno progreso, mantener una estricta postura para con nosotros mismos (en el sentido de siempre estar atentos a aquello que debemos mejorar y corregir en nuestra vida) y desarrollar un verdadero sentimiento de compasión y misericordia hacia los demás, correctamente dirigido y aplicado.

+ info: www.swamipadmanabha.com.ar


4.11.12


La fundamental importancia de adquirir un criterio propio



Una de las principales falencias en toda institución religiosa es caer fácilmente en actitudes sectarias, dogmáticas, impositivas y en donde en lugar de estimular de forma madura y sana el crecimiento y criterio de sus miembros, se les mantiene aceptando de manera mecánica ciertos conceptos que pese a ser válidos en esencia, no han sido apropiadamente digeridos ni asimilados por aquellos que los reciben, ni quizás por aquellos que se encuentran impartiéndolos.

Por ello es absolutamente necesario que cada individuo que forma parte de este tipo de grupos, gradualmente desarrolle un criterio propio, un lenguaje único que caracterize su eterna individualidad y que le permita entregar y compartir el mensaje de manera viva e irrepetible, todo lo cual hará que tanto su ejemplo como su discurso se vuelvan genuinos en esencia.

Desde ya que para lograr semejante realización deben existir ciertos parámetros (sobre todo en las etapas iniciales de práctica), ciertas reglas y regulaciones como solemos llamarles, que otorguen una estructura y guía general, para paulatinamente dar espacio y lugar al fruto maduro que debería nacer de semejante cultivo: que cada miembro, dentro de sus capacidades y deseos, pueda comprender y asimilar el contenido interno del mensje presente en nuestra filosofía.

No sólo debemos recibir, escuchar, memorizar y repetir el mensaje, sino que debemos reflexionar, analizar, contemplar, indagar, incluso cuestionar todo lo que estamos recibiendo, para que nuestra aceptación del proceso no se base en una fe ciega, sino en un verdadero sentimiento innegable que nos lleva a abrazar este tipo de conceptos.

18.10.12


La mente, el intelecto y la necesidad de medir las consecuencias de nuestros actos



Muchas veces observamos que a la hora de entender el concepto de la inspiración en la vida espiritual, muchos devotos simplemente se preocupan por “estar inspirados” en el momento presente, sin proyectarse a futuro en relación a este punto.
Esto se asemeja a la actitud que en el mundo material podemos tener, en donde sólo nos interesa experimentar algún tipo de palcer inmediato a través de nuestros sentidos, pero sin considerar las seguras y cercanas consecuencias que llegarán instantes luego a nuestra vida, y por las cuales terminaremos sufriendo. Si tal alma ejercitaría sus capacidades intelectuales, podría anticiparse al resultado de sus acciones y de esta manera ver qué tan favorable será ocuparse en una u otra acción.

Asímismo, este mismo criterio peude y debe ser aplicdo en nuestra vida espiritual, para no vernos simplemente en búsqueda de sensaciones inmediatas, inspiraciones tan súbitas como fugaces, y a los pocos minutos, horas o días estar experimentando un profundo vacío existencial que nos haga perder nuestra fe en la práctica, y desconectarnos de ella para retornar al trsite ciclo de enredos en el plano mundano.

Por ello la función de la inteligencia es crucial en este sentido, y todo devoto debe saber aplicarla a tiempo, de esta manera desarrollando una visión que no sólo dependa de lo que se siente en el instante, sino que podremos ir adquiriendo más y más capacidad de visualizar y extender nuestra inspiración y entusiasmo al resto de nuestra existencia, sabiendo para esto administrar en las dosis apropiadas nuestro tiempo y energía, sin excesos ni extremos innecesarios, sino más bien adquiriendo una apacible capacidad de asimilar cada etapa que llega a nosotros, dedicándole toda la atención que sea necesaria para poder garantizar una correcta asimilación del mensaje.

6.10.12

La educación prohibida



22.8.12

La influencia del entorno...

A continuación compartimos el siguiente link:

http://www.youtube.com/watch?v=s6xBz1EnNMs&feature=player_embedded

...en el cual más allá del aspecto enternecedor y conmovedor de lo que veremos, podemos apreciar hasta qué punto el entorno genera una influencia en nosotros, cualesquiera fuere la especie, transformando nuestra propia naturaleza adquirida y adaptando nuestra mentalidad a la situación de quien tenemos en frente. Al menos este ejemplo muestra de manera muy clara este punto, y considero que todos nosotros deberíamos adoptar esta enseñanza para aplicarla exitosamente en nuestro entorno cotidiano, el cual nos exige por todas partes este mismo tipo de flexibilidad y consideración, este mismo tipo de sensibilidad y compasión.

8.8.12


Antes y ahora...








23.7.12


Para tener en cuenta: el sonido influye por donde lo miremos...




Un ministro de propaganda nazi llamado Joseph Goebels creó un decreto universal en 1939 por el cuál se instaba a todo el mundo a afinar el LA musical a 440 Hertzios, en lugar de a 432 Hz, frecuencia a la que se afinaba toda la música hasta el momento. Desde 1939 hasta hoy en día se ha entonado a esa frecuencia.

Esto provoca en la gente pensar y sentir de una manera determinada y se la mantiene sumida en un desorden interno. En 1953 el decreto de Goebels fue aprobado por parte de la Organización Internacional de Normalización (ISO).

Esto ocurrió a pesar de los esfuerzos de un gran número de músicos franceses que apoyados por el Conservatorio de París, organizaron un referéndum para preservar el LA afinado a 432 Hz. El LA afinado a 432hz ha estado oculto al mundo por ser el punto de balance sónico de la naturaleza.

“432 Hz vibra en los principios de la media de oro PHI y unifica las propiedades de la luz, tiempo, espacio, materia, gravedad y el magnetismo con la biología, el código del ADN y la conciencia. La afinación natural a 432 Hz tiene efectos profundos en la consciencia y también en el nivel celular de nuestro cuerpo.

El Número Phi





“Por la re-sintonización de instrumentos musicales y el uso de la afinación de concierto a 432 hertzios en vez de 440 hertzios, tus átomos y el ADN empiezan a resonar en armonía con la espiral de PHI de la Naturaleza.” (Brian T. Collins)

Toda la música que escuchamos en este momento, genera una frecuencia inarmónica con el planeta y con el organismo humano.

Una nota hace 12 armónicos, porque pone en resonancia las 12 notas de la escala musical (con medios tonos y sostenidos). Las notas hacen 12 armónicos, cuando se toca una nota afinada a un LA afinado a 432 Hz. Cuando uno toca en un LA afinado a 440 Hz, sólo se hacen 8 armónicos. La música afinada a 440 Hz es música muy pobre.

La frecuencia del planeta Tierra es de 8 Hz. Las ondas alfa, la frecuencia del cerebro en estado de relajación profunda, son ondas a 8 Hz. Afinar a 440, hace que la base no sea 8, sino 8’25, lo cual significa que los armónicos que generan no son armónicos con el planeta.

El Ser Humano funciona en un rango de frecuencia que va de 16 a 32 Hertzios, lo que equivale en la escala musical, del do al do, o sea, una octava. Afinar a 440 Hz tampoco es armónico con la frecuencia del Ser Humano porque la base es 16,5

La primera alteración física que podemos notar cuándo llevamos un rato escuchando música, es cansancio, fatiga, ganas de no hacer nada, y esto sucede porque los armónicos de la música no encajan con la frecuencia vibratoria del ser humano. La frecuencia en la que nos mete la música afinada a 440 Hz nos hace sentir inseguridad, miedo, angustia y desorden interno.

Durante muchos años ha interesado que la Humanidad esté sumida en la oscuridad. Si la música no está en armonía con el planeta, no está en armonía con el Ser humano y cómo consecuencia se producen alteraciones en ambos.

Para evitar que esto continúe sucediendo, deberíamos afinar la música a 432 Hz. Y podemos hacerlo pasando toda nuestra música al ordenador, y utilizar un programa que permita bajar la frecuencia. Las interpretaciones sonarán un poco más lentas, pero es casi imperceptible. Hay programas de ordenador que sirven para manejar, editar y grabar música. Por ejemplo el de Mac, Garage Band.

Esta música después se debe pasar a DVD en lugar de en CD, porque los CD’s no tienen capacidad de manejar 12 armónicos, sólo manejan 8 armónicos, y no serviría de nada porque estaríamos recortando 4 armónicos.  La música grabada en CD es cortante, dura, fría, en cambio grabada en DVD es más cálida porque permite grabar con los 12 armónicos.

El Instituto Schiller alemán ha llevado una campaña mundial para volver a la afinaciòn a 432 Hz. una batalla que ya libró el propio Verdi. (http://www.schillerinstitute.org/music/rev_verdituning.html)

2.7.12

La historia del agua embotellada

18.6.12

Cambia tus Palabras, Cambia tu Mundo


4.6.12

Progreso




El progreso no puede sino existir. Sin progreso no hay verdadero movimiento, verdadero avance. Podríamos llegar a decir incluso que sin progreso no hay vida.


El progreso es la ley de la vida en sí. El progreso es aquello que garantiza la presencia de algo vivo y conciente, de algo que puede, obrar, sentir, desear, amar: vivir.


Y el progreso es ante todo un constante estado de transformación interna. Así lo han revelado los sabios. Así lo han descrito las almas progresivas, progresistas, los adictos al verdadero progreso.


El progreso nunca puede ser una cosa externa, algo que sólo es alcanzado por fuera. Jamás.


El progreso único y deseable por todos es aquella sustancia que existe muy por encima de las múltiples cubiertas burdas y sutiles de este plano relativo. Entrar en la tierra del real progreso, del crecimiento imparable, implica estar dispuestos a sumergirnos en un cambio sin fin. 



Puedo llegar a decir que estoy abandonando el sendero del engaño y la hipocresía, cuando comienzo a sentirme inspirado al escuchar a aquellas personas que con sus palabras no hacen otra cosa que descolocarme, romper mis estructuras, e invitarme a un progreso real a través de nuevos desafíos a cada instante.

16.5.12


Imperdible...





9.5.12


El Arte de Amar

A continuación, comparto algunos apuntes de mi lectura de este clásico de clásicos...





El amor no es una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno "tropieza" si tiene suerte, sino que es un arte, que requiere conocimiento y esfuerzo.

Hoy en día, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor. Así, para ellos el problema es cómo lograr que se los ame, cómo ser dignos de amor, en lugar de buscar amar, de incrementar la propia capacidad de amar en uno.

La gente cree que amar es sencillo y lo difícil es encontrar un objeto para amar.

Que alguien sea "atractivo" significa habitualmente un buen conjunto de cualidades que son populares y por las cuales hay demanda en el mercado de la personalidad, las mismas dependiendo de la moda de la época, tanto física como mentalmente.

En una cultura mercantil como la nuestra, las relaciones amorosas humanas siguen el mismo esquema de intercambio que gobierna el mercado de bienes y de trabajo.

Al comienzo del enamoramiento, las personas sólo consideran la intensidad del apasionamiento, ese "estar locos" el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor, cuando esto sólo muestra el grado de su soledad interior.

El primer paso a dar pra superar "el fracaso del amor", es tomar conciencia de que el amor es un arte.

El amor no es esencialmente una relación con una persona específica; es una actitud, una orientacióon del carácter que determina el tipo de relación de una persona con el mundo como totalidad, no con un "objeto" amoroso.

El amor sólo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos para nuestros fines personales.

La condición fundamental para el logro del amor es la superación del propio narcicismo.

Analizar la naturaleza del amor es descubrir su ausencia general en el presente y criticar las condiciones sociales responsables de esa ausencia. Tener fe en la posibilidad del amor como un fenómeno social y no sólo excepcional e individual, es tener una fe racional basada en la comprensión de la naturaleza misma del hombre.

21.4.12


Todo lo que el Señor hace es perfecto...




5.4.12



Intentar amar


Intentar amar es la cosa más valedera que una entidad viviente puede aventurarse a hacer.

Intentar amar no deja de ser un intento, en el sentido de que jamás culminaremos en semejante emprendimiento.

Intentar amar significa que cada nuevo día intentaré mejorar, intentaré crecer, al menos una pulgada más que ayer, y así sucesivamente, sin dejarme achacar ni estancar por nada de lo que aparezca en mi camino.

Intentar amar significa reconocer que muy probablemente me encuentro aún muy lejos del amor, pero que fervientemente deseo aproximarme cuanto antes a ese mundo divino.

Intentar amar implica volvernos héroes, valientes almas que elijen la verdad y el compromiso con lo superior a costa de "perderlo" todo en este plano inferior, en donde todo de todas formas está destinado a despedirse de nosotros.

Intentar amar nos lleva a incrementar nuestra tendencia al servicio, al dar, al vivir para compartirnos, y así incrementar esta eterna tendencia que yace en nosotros, puliendo ese arte
hasta límites insospechados.

Intentar amar significa sumergirnos en el océano de la fe, donde todo allí es certeza, confianza, apertura y transparencia, donde no hay cabida para la vida privada, la hipocresía y la mentira, el cálculo y el fingirlo todo.

Intentar amar significa seguir intentando una y otra vez, sin importar qué tan mal me salga el intento: si sigo intentando significa que el éxito está asegurado.
Desde ya, seguir intentando también implica buscar la guía correcta que me haga intentar todo cada vez más afiladamente, con mejor puntería.

Intentar amar significa buscar a otros intentadores, y compartir e intercambiar nuestra experiencias generosamente, para que así más y más seres se animen a dar semejante salto.

Intentemos, y sigamos intentando, y que nuestro intento se vuelva cada vez más intento...

18.3.12


De la Servidumbre Moderna



26.2.12


Humano, demasiado humano


En un sentido somos "demasiado" humanos...en qué sentido?

En el sentido de que tampoco somos humanos: sé que ya es difícil no identificarse con la porción animalesca dentro nuestro,
o con los diversos llamados a nivel mental e intelectual que desean apoderarse de nosotros y hacer que nos creamos eso,
pero el punto es que tampoco tenemos en un sentido tanto ni mucho que ver con nuestra presente forma humana que nos acompaña...

Hasta cierto punto se nos tiene permitido identificarnos y catalogarnos como humanos, atender ciertas necesidades básicas de la especie,
y convivir con otros seres que habiten cuerpos similares a nosotros de una u otra manera...

Pero a la hora de perseguir nuestro ideal máximo, en el momento de intentar descubrir lo qué somos y el propósito último detrás de todo ello,
no se nos permite creernos seres humanos y nada más, sino más bien se nos anima a dar una paso más allá de lo que la forma humana tiene par ofrecernos.

Y esto implica entender que somos espíritu, sustancia antimaterial, eterna y compuesta de ciertos ingredientes dentro de todo diferentes a nuestra presente anatomía física y psíquica.

Estamos hechos de elementos que no pueden ser percibidos mediante nuestros cuerpos actuales, por lo que sólo podremos aventurarnos a ese nuevo mundo mediante
la revelación de otras esferas, mediante el escuchar atentamente las voces de aquellos que nos hablan desde el más allá como quien diría, aparentemente con esta misma voz y desde este mismo plano,
pero categóricamente fuera de la influencia de toda esfera temporal e ilusoria.

Tratemos de ser almas, de vivir como almas, de buscar lo que toda alma persigue sin excepción.

A la hora de hablar, hagámoslo como almas. A la hora de pensar, ídem. A la hora de sentir, ídem, y así sucesivamente: que todo sea realizado desde ese punto de vista, al menos a modo experimental, y luego y sólo recién allí atrevámonos a sacar conclusión alguna.

Atrevernos a vivir semejante experiencia es el derecho y el deber de todo valiente en est mundo, de toda alma que quiere ser alma algún día, plenamente...

8.2.12


Madre Tierra


:)

29.1.12



Relaciones Humanas



Luego de un extenso tiempo de no realizar publicaciones en el blog, intentamos retomar el ritmo habitual anual, para compartir con ustedes conceptos que sentimos puedan serles útiles en sus respectivos avances cotidianos...

En esta ocasión y en siguientes reportes, y luego de varios meses en donde hemos cambiado nuestra residencia permanente de la ciudad al campo (con todo lo que esto implica en el buen sentido de la palabra), queremos compartir algunas palabras respecto a un tema quizás trillado, pero aún no del todo trillado...las relaciones humanas.

Digo "no del todo" trillado, en el sentido de que pese a que se habla y se hablado mucho al respecto, aún así en muchas aspectos y casos, las relaciones humanas continúan siendo un profundo misterio inaccesible para la mayoría, un desafío en el cual muy pocos seres logran salir exitosos, y muchos son los heridos en tal intento.

Una y otra vez nos aproximamos intentando relacionarnos, y una y otra vez resultamos fuertemente afectados en tal acercamiento, pero no podemos dejar de continuar con este intento: hay algo dentro de nosotros que tiende hacia allí, que busca la relación, el vínculo, algo que se encuentra en el otro y que sentimos que debemos llegar a "tocar" para que nuestro emprendimiento sea considerado válido.

Y aquello que debemos llegar a tocar, es el corazón de la otra persona, con nuestro propio corazón. Relaciones de corazón a corazón. Y este tipo de unión nos obliga a reflexionar ante todo sobre aquellas cosas que se presentan en el camino de tal abrazo, a considerar profundamente todos los obstáculos que logran aparecerse para frustrar nuestros esfuerzos.

La vida de alguien que realmente busca una relación humana, es la vida de un guerrero. La vida de alguien que está dispuesto a todo para llegar a esa cumbre llamada armonía. Semejante combatiente no tendrá tiempo ni energía que desperdiciar en lamentación de ningún tipo, pues sabe que su objetivo vale mucho más que cualquier otra cosa que pueda presentarse ante él...

Este héroe buscará la armonía y sólo la armonía: cualquier cosa que invite al conflicto será perfectamente evitada, cualquier elemento de choque será maduramente ubicado de tal forma que lo único que genere sea alivio.

Un armonizador, un gran estandarte del interés común, alguien que ante todo se preocupa por lo que está ocurriendo en los corazones de los demás. Verdaderas relaciones humanas sólo serán posibles y sostenibles si invocamos este tipo de espíritu, sino lo que quede de ello no merece ser llamado "relación" ni "humano", pues ambos términos exigen lo mejor de nosotros...

Continuará.